Se realizará un seguimiento a través de telemetría vía satélite de todos los individuos, los cuales llevarán pequeños transmisores (inferior al 3% del peso corporal recomendado; Kenward, 1985), sujeto a las rectrices centrales (plumas de la cola) con seda quirúrgica. Se descartó la posibilidad de utilizar emisores que se cargaran con luz solar, ya que estos necesitan 4 horas mínimo de luz, y la actividad del búho solar es nocturna, quedándose en el nido durante el día. Así pues, se eligieron transmisores con baterías de larga duración (alrededor de 500hrs.); las localizaciones se obtendrán mediante el sistema Argos y analizados con ArcView. Se realizarán 3 turnos de 8 horas durante los 10 primeros días, claves para la localización de los individuos, disminuyendo hasta la extinción de la autonomía de la batería. Este seguimiento ofrecerá una valiosa información sobre el sitio elegido para ubicar el nido, tamaño del territorio, movimientos, áreas de alimentación, etc. Los individuos también serían anillados para su posterior estudio (ej. en caso de encontrar su cadáver fuera de la zona de estudio). Se trabajaría en conjunto con los otros grupos de gestión del parque, tales como los controladores de plaga-fumigadores, limpieza de lugares favorables para el desarrollo del flebótomo (madrigueras, vertederos, etc), y por supuesto, se realizarían también censos de las liebres para analizar las variaciones poblacionales y el descenso demográfico proyectado.
Los individuos también serían anillados para su posterior estudio (ej. en caso de encontrar su cadáver fuera de la zona de estudio).
Se trabajaría en conjunto con los otros grupos de gestión del parque, tales como los controladores de plaga-fumigadores, limpieza de lugares favorables para el desarrollo del flebótomo (madrigueras, vertederos, etc), y por supuesto, se realizarían también censos de las liebres para analizar las variaciones poblacionales y el descenso demográfico proyectado.